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Mostrando entradas de julio, 2017

INOCENCIA ANIQUILADA

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Se preguntó en qué momento las miradas se transforman. En qué maldito segundo de existencia los ojos inocentes de un niño Se convierten en la fría mirada de un adulto. Y la inocencia es aniquilada, bombardeada y sepultada en algún misterioso lugar. El niño, ya no juega, ya no ríe. Lo lastimaron y llora. Desecha en llanto los restos de una existencia cruel.
A veces sale de su habitación a buscar el afecto que no tuvo. Y allá afuera se encuentra con gente mala. Lo acarician, juegan un tiempo, se cansan y lo echan. “Salí de acá!”, y de nuevo a la habitación a abrigarse de soledades, a sonreír cuando se le abre la puerta. Pero a sangrar por dentro.
Sin embrago, un sueño lo alimenta Algo queda. El niño se ilusiona. Quizás algún día toquen la puerta, y ya no haya llanto, quizás el dolor desaparezca
y la felicidad lo abrace.

AMANECIÓ

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Un haz de luz te ilumina el rostro, y una sensación de amargura parece querer quedarse. Las sonrisas de alrededor te parecen falsas y esas voces como recuerdos te atormentan. Una parte de vos te pide salir. Hoy no sabes que máscara ponerte. ¿Y usted señora por qué me cuenta sus problemas?
Darse cuenta de lo innegable es complicado, descubrir esas zonas inexploradas lo es aun más. Una angustia transformada en recuerdos se hace presente. ¿Y ahora que hago con todo esto?
Y la chica del colectivo me sigue mirando con tristeza. El dolor se le nota en los ojos aunque ella sonría.
Respiro, y el aire adentro se mezcla con los trozos de un corazón que hace tiempo fue desintegrado, como si hubiese explotado.
Pero el sol cada vez pega más fuerte. Amaneció. Es hora de salir de nuevo aunque no tengas ganas, aunque no tengas fuerzas. No importa cuántas veces te hirieron, ni que tu corazón este partido en mil pedazos. Importa ese destello de luz
que aun llevas dentro y que no se apaga.

LEVANTARSE

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Volverás al lugar donde fuiste feliz pero ya nadie te reconocerá. Es que las personas no tienen memoria, por eso se condenan a repetir una y otra vez la misma historia. ¿Cuál es la tuya? ¿Valió la pena caminar tanto? Y tu teléfono está ahí, pero ya no suena. Se quedó mudo después de tanta indiferencia. ¿Qué vas a hacer ahora? ¿Seguir o quedarte derrotado? Sos el cadáver de lo que un día fuiste, tu sonrisa ya no brilla y en tus ojos guardas el desgaste de una vida, una existencia engañosa que fue como un espejismo. Te queda la melancolía, el recuerdo de esos días mágicos en que el sol brillaba para vos. Estas tirado.
Pero ya es hora de levantarse.

EL VIAJE

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Esta vez no se vieron, ni se encontraron. Esta vez la casualidad no les jugó a favor pero no podría decirse lo mismo de esas complicidades que a veces el universo parece poner a disposición de algunas personas. Hicieron lo posible por no verse, en el fondo hasta trataron de odiarse y buscaron mil razones para recordarse con rencor. aun así se encontraron pero en un mundo distinto. En un mundo que no era material, no se veían, pero se reconocían. Sus almas podían conectarse, fundirse en una misma esencia Jugaban, reían y recordaban, algo de la felicidad los invadía. Allí los miedos no podían hacerse presente, y el egoísmo había sido dejado muy atrás. Había mucho de esencia y poco de superficialidad. Ambos sabían que estaban a un paso de que eso sucediera y dejara de ser tan solo un sueño,
solo debían animarse a dar ese paso.

COLORES

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La vida los tiene Tu sonrisa los guarda Tus ojos le dan más luz Tu pelo los envuelve Tu amor los contiene Tu ser mujer los agracia Tus sueños le dan sentido Tus luchas les dan motivos Tus miserias se diluyen Tus acciones se vuelven puras Tus miedos desaparecen
Tu entrega se hace grande.

EL FIN

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Las dudas fueron marcando el final del camino. La falta de seguridades hacían más profundas las distancias y aumentaban el dolor. Ella no sabía muy bien cómo explicar lo que le pasaba, pero no se sentía bien. Pensaba que el amor del que tanto hablan las canciones no podía estar vinculado a esa sensación que dejaba su alma hecha añicos. Él solo la miraba, trataba de hacer entrar en su cabeza esas cosas que no entendía. Solo estaba enamorado, solo sabía que por ella era capaz de dar hasta su propia vida. Pero ella no sabía lo que quería, quizás solo buscaba escaparse de su amor, de la vida y de ella misma. Corría en direcciones diferentes, dos pasos para un lado, un freno, y tres pasos hacia otro lado. Pero en ningún lado hallaba paz. La confusión, el caos, seguir escapando. En una de sus corridas lo encontró y él la enfrentó y ella se enfrentó. Las inseguridades los habían hecho mirar en direcciones diferentes, y por allí se fueron, cada uno por su lado.