AMANECIÓ


Un haz de luz te ilumina el rostro,
y una sensación de amargura parece querer quedarse.
Las sonrisas de alrededor te parecen falsas
y esas voces como recuerdos te atormentan.
Una parte de vos te pide salir.
Hoy no sabes que máscara ponerte.
¿Y usted señora por qué me cuenta sus problemas?

Darse cuenta de lo innegable es complicado,
descubrir esas zonas inexploradas lo es aun más.
Una angustia transformada en recuerdos
se hace presente.
¿Y ahora que hago con todo esto?

Y la chica del colectivo
me sigue mirando con tristeza.
El dolor se le nota en los ojos
aunque ella sonría.

Respiro, y el aire adentro
se mezcla con los trozos de un corazón
que hace tiempo fue desintegrado,
como si hubiese explotado.

Pero el sol cada vez pega más fuerte.
Amaneció. Es hora de salir de nuevo
aunque no tengas ganas, aunque no tengas fuerzas.
No importa cuántas veces te hirieron,
ni que tu corazón este partido en mil pedazos.
Importa ese destello de luz

que aun llevas dentro y que no se apaga.

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